jueves, 30 de julio de 2009

EL VALOR DE LA PALABRA


El lenguaje es algo que pertenece exclusivamente al ser humano.Es el mayor instrumento que tenemos para comunicarnos y es un espejo que revela quiénes somos y qué deseamos.A través de el lenguaje la humanidad ha llegado a ser lo que es hoy.

Es increíble el efecto que producen las cosas que decimos. La mayoría de las veces no nos damos cuenta de lo que decimos y mucho menos de las consecuencias.Respetar la palabra es respetar a los demás y respetarnos a nosotros mismos.

Algún día, hace miles y miles de años, un ser primitivo o muy cercano al primate pronunció una palabra.Desde ese día los seres humanos emprendieron un camino sin regreso que los alejaría, definitivamente, de los animales y los acercaría a las estrellas, los llevaría a la ciencia, al arte, a la religión, a la política, al derecho, a la literatura y al fondo de su propia alma.

Hoy nos parece absolutamente natural ponunciar o leer palabras, pero, en realidad, estamos frente al más grande y misterioso de los inventos.
Nos hemos olvidado del poder de la palabra e incluso hemos llegado a convertirla en sinónimo de mentira o de falta de acción y por eso decimos que "las palabras se las lleva el viento".

Las palabras se someten a cada instante al filtro de nuestros pensamientos, pensamos, identificamos e intuimos y buscamos racionalmente darle forma a nuestras ideas a través de la palabra.

Los griegos decían que la palabra era divina y los filósofos elogiaban el silencio.Las palabras encierran un poder que desconocemos pero que cada día se comprueba más y más, trabajan sobre nuestro cerebro constantemente enviándole información. Esta información genera en nosotros sentimientos, actitudes, pensamientos, etc.

Columnista: Zully Camila Ortega Mora.

miércoles, 29 de julio de 2009

EL FIN OCULTO DE LAS PALABRAS


Todos los seres humanos o en su mayoría hacemos uso del lenguaje, es decir, la forma de expresarnos ante las demás personas y referirnos al mundo en toda su totalidad.
Las persona cuando escuchan y leen el termino lenguaje inmediatamente lo asocian con hablar, es decir, con las palabras, por consiguiente queda evidenciado que las personas no tienen claro que es lenguaje, por lo tanto hay que decir que este término también significa expresarse por señas, símbolos y movimientos corporales, de esta forma nos referirnos al lenguaje.


Desde la existencia de la humanidad el lenguaje ha jugado un papel importante, me atrevo a decir que es esencial ya que si el agua es fuente de vida, el lenguaje es fuente de comunicación.
Todo lo existente en el mundo tiene un lenguaje propio, una forma de expresarse particular y única, se puede decir, que el lenguaje ha sido la puerta al camino del entendimiento, conocimiento, obviamente la comunicación, interacción con las personas y el discernimiento de las cosas inertes, es decir, un objeto es algo inerte o sea sin vida por lo tanto no habla, pero su forma, su figura nos reflejan y nos da a entender algo.
En fin el lenguaje es importante e interesante para nuestra vida y para desarrollarnos en diferentes ámbitos.


El hombre muchos años atrás ha utilizado un lenguaje “ordinario” para la época era normal expresarse así, con las palabras inculcadas y desarrolladlas en su cultura, creencias y concepción del mundo, pero hoy en día las palabras son de doble filo, lo cual podemos deducir con doble intención.


Se dice que el mundo ha evolucionado, que la civilización ha llegado, por lo tanto se afirma que el mundo es mejor, pero si retomamos los antecedentes de esa evolución, civilización queda en evidencia que se ha logrado por medio de mentiras, es decir, con palabras maquilladas, sofisticadas, y en ocasiones poco entendibles.
El mundo está en estos momentos regido por un modelo económico capitalista, lo cual ha originado una competencia por la carrera del dinero y es aquí donde nuestro lenguaje, nuestras palabras, señas se disfrazan para conseguir intereses personales a un precio muy bajo pues se está promoviendo que en nuestro vocabulario desaparezcan las palabras ética y mora para ascender, escalar más rápido en nuestros “intereses” sin remordimiento alguno.
Para nadie es un secreto que las palabras más bonitas las encontramos reunidas en un poema, una canción, en un libro o en la vida cotidiana cuando dialogamos con un vecino, un amigo se utilizan palabras normales, entendibles y que son utilizadas y aplicadas con buena intención este es un lenguaje correcto pues todavía la mano sofisticada, perfeccionista e interesada no lo ha dañado; pero en contraste no podemos decir lo mismo de los periodistas, de los políticos y de los de la alta sociedad. Estas personas convirtieron las palabras literalmente en reinas de belleza, es decir, las palabras están bien maquilladas ya que se cubren todas las imperfecciones con el interés de ganar, un claro ejemplo es cuando vemos y escuchamos noticias:
La policía dice: capturamos al posible delincuente.
Los medios de comunicación: El comandante de la policía afirma que capturaron al delincuente.
Si nos damos cuenta en la primera frase observamos la palabra posible, es decir, no hay seguridad total y si observamos en la segunda frase encontramos la palabra afirma, es decir, hay total seguridad.
Con el ejemplo anteriormente expuesto queda reflejado que los medios de comunicación dan por cierto hechos, situaciones que no se han afirmado.


Definitivamente con las palabras hay que tener cuidado ya que estas tienen un poder único, pues estas que están conformadas por letras en muchas situaciones han causado alegrías, triunfos pero en otros casos han causado dolor, engaño y han derribado personas inocentes.
En conclusión las palabras se han convertido en cómplices de las injusticias, pero han sido víctimas de la transformación perpetuada por el ser humano para lograr sus necesidades que en realidad son ambiciones.

Columnista: Yarlenny Figueroa Suarez