jueves, 24 de septiembre de 2009

PENSAR EN LA NATURALEZA ES PENSAR EN EL FUTURO DEL HOMBRE

El hombre a lo largo de la historia ha desarrollado la tecnología para su propio beneficio, es decir para mejorar sus condiciones de vida. Sin embargo, muchos de los avances tecnológicos descubiertos por el hombre producen daños en la naturaleza, poniendo en riesgo el futuro de la humanidad.

Las personas debemos procurar que la tecnología no perjudique de manera irrecuperable al medio ambiente, que no es otra cosa que el medio donde nosotros desarrollamos nuestra existencia, es decir, la misma naturaleza.

Debemos usar en forma racional los recursos naturales, y para ello debemos controlar la tecnología porque ella nos está destruyendo. Los seres humanos tenemos la responsabilidad de detener la destrucción de la naturaleza, tenemos que salvarla porque de ella depende nuestro futuro, sino nos ponemos las pilas con la misma velocidad con que avanza el desarrollo tecnológico también avanza nuestra propia destrucción.

Columnista: Natalia vargas

miércoles, 23 de septiembre de 2009

HOMBRE VS NATURALEZA


Los seres humanos como ser pensante y con el potencial de actuar y ejecutar nuestras propias decisiones hemos logrado a través de la historia inventar y lógicamente solucionar y suplir ciertas necesidades.


Como es evidente los seres humanos hemos evolucionado a pasos de gigantes en el ámbito científico y tecnológico, que a simple vista se puede decir que este desarrollo es excelente y necesario para tener una vida mas “ fácil “ y literalmente con estos inventos la existencia en este mundo relativamente es mas “ fácil “; pero mas reducida y peligrosa, ya que todo sabemos que cualquier decisión tiene consecuencias y en este momento el nivel de desarrollo tecno científico se nos ha convertido en un arma de doble filo porque estamos olvidando a la madre tierra, es decir, a la naturaleza porque simple y sencillamente es tanto nuestro egocentrismo, nuestro sentimiento de superioridad que nuestras mentes y corazones han sometido a la naturaleza en una agonía cruel y discriminatoria.


Es irónico pero la mayoría de los seres humanos parecemos animales que actuamos por instinto y pasamos por alto que la naturaleza “También siente “. Es inconcebible como los seres humanos perpetuamos acciones tan infames en contra del medio ambiente y en contra de otros seres vivos y esto se refleja en nuestro diario vivir o ¿Quien no ha observado como se maltratan animales a diario? Simplemente estos seres que no tienen voz, que no tienen un gobierno que los proteja sus derechos y por no tener la “virtud” del hombre, es decir, de “pensar” no se pueden revelar. Por lo tanto los utilizamos como un medio con ánimo de lucro.


Es poco coherente pero nosotros los humanos exigimos a diario nuestros derechos y en efecto que se cumplan, peleamos contra viento y marea para que estos sean un hecho y no simplemente artículos en la constitución, también cuando estos son vulnerados a ciertas personas como el derecho a la vida; nos duele, nos da rabia que se cometan estas injusticias y esto es normal porque nosotros tenemos sentimientos, es decir, sentimos porque no somos humanos de madera y por lo tanto los demás seres vivos que conforman el universo no son de madera, ellos también saben que es estar triste, alegre. Definitivamente hay que aplicarse es viejo pero sabio refrán “No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran” porque en la vida hay que ser justos y justicia con la naturaleza no es desbastar selvas completas, no es arrojar basuras, no es tener encendido un bombillo todo el día sin utilidad, no es maltratar, robar y matar la fauna y flora. Justicia con la naturaleza, es cuidar y preservar nuestros ecosistemas porque finalmente hombre y naturaleza son una unión necesaria para la existencia, ya que sin naturaleza no hay vida y sin vida no hay nada.


Por ultimo la ética aplicada y específicamente la ética del medio ambiente son la herramienta y el factor limitante para ponerle un alto a la inconsciencia del hombre con relación a la naturaleza.

“EL MUNDO ES DE TODOS Y PARA TODOS”


Columnista: Yarlenny figueroa suárez